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AMIA: “La SIDE contaba con información de que se produciría el atentado”


amia-1Entrevista a Jorge Horacio Rago en el marco del análisis del libro de Periodismo de Investigación de Gabriel Levinas “La Ley Bajo Los Escombros. AMIA lo que no se hizo”. Imputado de formar parte de una asociación ilícita, de ser partícipe en el atentado a la sede de la AMIA y de haber intentado consumar un secuestro extorsivo en perjuicio de Carlos Telleldín, da su opinión sobre el libro publicado y lo sucedido aquella tarde trágica del 18 de julio de 1994.

Por Diego Hernán Córdoba David

¿De qué se lo acusó en el atetando a la Asociacion Mutual Israelita Argentina?

Fui acusado falsamente. El tema es difícil de explicar sintéticamente, por lo que trataré de ser lo más claro posible. Una vez que leas las respuestas seguramente te invadirán preguntas para clarificar lo que realmente sucedió. Al respecto te cuento lo siguiente, que por su puesto se encuentra documentado en la causa.

Resulta necesario, oportuno y conveniente poner en conocimiento tuyo que el suscripto, en el año 1996 se desempeñaba en calidad de Subcomisario de la Policía Bonaerense, numerario de la Brigada de Investigaciones de Vicente López. Con veinte años de servicio en la fuerza, había sido felicitado por cuatro jueces federales de distintos departamentos judiciales por procedimientos contra el narcotráfico, por dos jueces de instrucción, por esclarecimientos de importantes homicidios. Herido en acta de servicio al lograr el rescate de una menor secuestrada en Mar del Plata, en una toma de rehenes. Y felicitado por acto heroico en servicio, al sacarle una granada a un delincuente y hacerla explotar en un terreno lindero al lugar donde se hallaban quince operarios, ello durante un asalto de proporciones.

Además de veinticinco felicitaciones por actos destacados en servicio. Por supuesto que cuento con la documentación que lo prueba. Pero además habiendo prestado servicios en distintos departamentos judiciales, Mar del Plata, Azul, San Martín, La Matanza, Vicente López entre otros, en ninguno de ellos durante los veinte años fui denunciado por actos de corrupción. Me encontraba realizando el curso para el ascenso a comisario siendo unos de los primeros en la promoción Nº 42.

Estoy casado con Marta Haydee Lavigne, padre de tres hijos: Laura Georgina, Marina Soledad y Federico Jorge Rago. Mantuve en la fuerza una excelente e intachable trayectoria.

Ahora bien, el destino tenía reservada para mi persona, mi familia y para un grupo de mis compañeros, una penosa trama urdida por los más oscuros personajes que nuestro país debió soportar en la última década, amparados y protegidos por los lazos del Poder, en su faceta más siniestra.

El 18 de julio de 1994 tuvo lugar el luctuoso y tan repudiable suceso en el que se produjo el atentado a la sede de la AMIA, sita en la calle Pasteur 633 de la Ciudad de Buenos Aires, que arrojó el triste saldo de ochenta y cinco muertos, centenares de heridos e importantes daños contra la propiedad.

A consecuencia de ello se inició la causa N° 1156 del registro del Juzgado Federal N° 9 Secretaría 17 a cargo del entonces Juez Dr. Juan Jose Galeano, ya destituido por la causal de mal desempeño en ese proceso.

Al año siguiente del luctuoso atentado a la AMIA el Juez ordenó la detención de una serie de militares, a efectos de brindar o ensayar alguna respuesta ante la opinión pública, que justificara “sus avances” en la investigación. Esos imputados fueron finalmente sobreseídos.

Fue así que ante la ausencia de resultados en la investigación de ese hecho el ex juez Galeano pergeñó una hipótesis falsa y desdobló la causa Nº 1156 en por lo menos dos grandes partes e inició la causa Nº 1598 denominada “Brigadas”. Ello ocurrió a mediados del año siguiente, 1996, cuando se aproximaba el segundo aniversario del atentado sin poder exhibir a los verdaderos responsables de esa masacre.

Para formar esa causa paralela, procesalmente inadmisible, se valió de la declaración indagatoria del único detenido que tenía esa causa que era Carlos Alberto Telleldín, a quien abonó de manera ilegal la suma de U$S 400.000 más quince cuotas mensuales de U$S 5.000 para que incriminara falsamente a los funcionarios de la Policía de la Provincia de Buenos Aires.

Recordemos que este delincuente fue detenido por la Justicia cuando se descubrió que el motor que se halló entre los escombros correspondía a una Trafic que el mismo había adquirido siniestrada y rearmado con una Trafic robada. Concretamente compra legalmente los restos de una camioneta incendiada totalmente, para utilizar el motor y los papeles, armando otra que roban a la cual le sacan el motor y le regraban los números del chasis o carrocería. Al ser los números del motor originales, la documentación también y los nuevos números excelentemente regrabados, es muy difícil de darse cuenta. Como no pudieron ubicar a la persona a la cual se la había vendido con fecha 10 de julio de 1994 de acuerdo a un boleto de compra y venta que le secuestraron; la Justicia lo detuvo a él y a toda la organización. Quedando la investigación sin avance alguno, durante más de un año.

El videocassette de la espuria y clandestina negociación entre el juez Galeano y el preso Carlos Alberto Telleldín, obrante como prueba en la causa, resulta elocuente de la maniobra harto ilícita pergeñada por el Juez donde le indica cuál debe ser el contenido de su declaración, a quiénes debe imputar, pudiéndose observar cuando el propio Telleldín asume el compromiso de convencer “a su gente” para que reconozca a determinados policías por fotografías, que previamente el Juez le exhibiera al propio Telleldín, indique a que policías le entregó la camioneta con motivo de ser extorsionado; cambiando su declaración original, que se había acreditado ya testigos vieron al comprador, el dinero pagado por la Trafic y como se la llevó de la casa del propio Telleldín.

Destaco además que esos “testigos” o “su gente” a la que finalmente Telleldín convenció para declarar eran otras personas que estaban procesadas en la causa Nº 1156 AMIA, imputados de formar parte de una organización integrada por el propio Telleldín dedicada al armado de autos mellizos, etc., motivo por el que jamás podrían ser testigos en la misma causa en la que eran procesados, surgiendo como instrumento útil formar la causa N° 1598 “Brigadas”. Tené en cuenta que arma dos causas, una de ellas para armar pruebas falsas, dejando de lado los mismos testimonios o indagatorias de esas personas, para poder ser utilizadas como pruebas. Es decir en una le toma indagatoria y en la otra testimonial (una locura jurídica). Claro en la indagatoria tomada a los testigos cuando fueron detenidos, los mismos manifestaron que la camioneta la habían vendido y cobrado el dinero. Después a cambio de su libertad, les toma testimonial en la otra causa y cambian su declaración manifestando que se la entregaron a la Policía.

Fue así que el 5 de julio de 1996 Tellendín aportó su remunerada versión en la declaración en la que por indicación del Juez incriminaba falsamente a los policías, aclarando que era la quinta vez que declaraba ante el mismo juez Galeano, todas las veces de manera distinta, contrariando en cada caso la declaración anterior .

Fui ilegítimamente detenido y permanecí privado de la libertad durante más de cinco años y ocho meses (del 12 de julio de 1996 al 5 de marzo de 2002) en el marco de la causa Nº 1598 “Brigadas”.

Se me imputaba formar parte de una asociación ilícita, de ser partícipe en el atentado a la sede de la AMIA que dejara el trágico saldo de ochenta y cinco personas muertas, centenares de heridos, daños contra la propiedad y de haber intentado consumar un secuestro extorsivo en perjuicio de Carlos A. Telleldín en ocasión de cumplir procedimientos policiales. Destaco que, como dije en toda ocasión, siempre actué conforme a derecho. En concreto personal a mi cargo concurrió a la casa de Tellendín para detenerlo en momentos que se hallaba con un auto mellizo, el día 14 de julio 1994, el tipo se les escapó, y luego al ser detenido por Galeano denunció que lo estaban extorsionando, que se trataba de los policías a los cuales les había entregado la Trafic días antes; ello a cambio de la libertad de la esposa, el pago de los 400.000 dólares y la libertad de toda la banda.

Mi ilegítima detención se produjo el 12 de julio de 1996 y la causa fue elevada a juicio oral y público en el año 2000. Permanecí detenido durante el tiempo antes indicado, hasta que en el juicio oral y público salió la verdad a la luz y el tribunal que me juzgó me liberó.

¿Qué le pareció el libro de Gabriel Levinas “La Ley Bajo Los Escombros. AMIA Lo que no se hizo”?

El autor refleja ser una persona de bien, valiente y firme en sus convicciones, y estas tres características dejan en claro la identidad del libro. Ahora bien; se debe tener en cuenta que el mismo fue escrito en el año 1998 y que desde esa fecha han transcurrido diez años durante los cuales el caso AMIA sufrió importantes modificaciones en su resultado.

En primera instancia se debe decir que la investigación llevada a cabo por Levinas se acreditó casi en su totalidad. Y que relacionado al resultado obtenido por la Justicia a través de un juicio oral y público, fue en resumen el resultado de aquella investigación. Insisto que escribir a favor de funcionarios públicos, o de los policías utilizados como chivos expiatorios, no hace que venda más libros ni sea más popular. En definitiva nadie salvo cuando lo necesita está de acuerdo con el accionar policial. De manera que la respuesta a la pregunta es que evidentemente le faltó objetividad al momento de referirse a los policías víctimas de la maniobra realizada por el Estado. La propaganda, realizada desde el Gobierno para culpar a los policías del atentado, también le cupo a Levinas, o en todo caso hizo caso omiso del tema. De manera que una persona que se dice garantista y apegado a la justicia verdadera, sabiendo de la maniobra realizada por el Gobierno y el juzgado oficiante; como así de que nada de los que se les imputó a los policías no sólo en el atentado a la AMIA sino en los delitos comunes fue probado: deja planteada la inquietud de su parcialidad.

¿Piensa que la investigación que hizo el periodista Gabriel Levinas está bien realizada o le faltaron algunos datos?

A mi juicio le faltó más conocimiento sobre la causa que se inició en el Juzgado Federal de San Martín, por el juez Santamarina, donde ya la SIDE en conocimiento de que se produciría el atentado, inició una investigación de sospechosos que al producirse el atentado, dejaron de instruir para que no quedara en evidencia su inoperatibilidad. Además nada dice del informe solicitado al FBI por el Gobierno e incorporado a la causa; en el cual el Juzgado adulteró en parte mencionando en el mismo a Telleldín cuando en el verdadero informaban que era poco probable que hubieran participado elementos de otra nacionalidad.

También nada dice del testigo arrepentido iraní, quién se hallaba detenido en Francia. Se trata de un terrorista que se entregó en Europa arrepentido y contó como fue preparado y ejecutado el atentado a la AMIA. En síntesis este arrepentido, dijo que ingresó un grupo, preparó la camioneta y luego otro la ejecutó; todos integrantes de la misma nacionalidad, aclarando que jamás y por ninguna circunstancia actuarían con la participación de personas del país enemigo. ¿Qué hizo el Juzgado? cambió los dichos imputando a los policías como la conexión local y lo agregó a la causa. En el juicio oral, se realizó una video conferencia en directo con el testigo y salió a la luz lo que en realidad había declarado. Y Levinas todo lo sabía con antelación.

¿Considera que este libro logró realizar aportes a la causa AMIA? ¿Por qué?

En oportunidad de salir publicado, muchas de las manifestaciones sobre el curso de la investigación y cómo se procuraba ocultar la verdadera pista. Como así la maniobra que se encontraba realizando el Juzgado no se conocían en profundidad y si se sabían, no se conocían los motivos ni las pruebas. Levinas con el libro guió a muchos hacia la verdad y le abrió los ojos a muchos, que pudieron atar cabos sueltos y comenzar a entender que estaban siendo engañados.

¿Ha leído otros materiales en relación a la causa? ¿Cuáles?

Qué es lo que no he leído, te refiero algunos extranjeros como para que puedas mencionar. Te digo que la investigación se debe dividir en tres partes. La primera, corresponde a la trama armada para culpar a cualquier precio a los policías y para ello todo el aparato publicitario machacando diariamente, cuestión de crear conciencia en la población. En este se armaron pruebas, testigos y todo lo que te puedas imaginar; el pago a Telleldín para que culpe a los policías es sólo un grano de arroz. La segunda, es la aparición de unos de los videos donde se ve al Juez de la causa con Telleldín, ofreciéndole dinero para que declare en contra de los policías. También en este espacio, todo lo que hicieron en el Juzgado para poder mantener la maniobra. Y la tercera, la investigación que lleva a cabo el Tribunal Oral, que hace salir a la luz toda la trama.

-Publicación de “The Jewish News Weekly” del 9 de agosto de 1996, tema “Top Argentina policie are linked to bombing of Jews”, disponible al menos hasta el 24 de octubre de 2006.

-Publicación de “Terra.com.ar”, tema “Atentado a la AMIA, el Juicio” disponible al menos hasta el 24 de octubre de 2006.

-Publicación de “La Capital On Line”, tema “Concluye el alegato de la Fiscalía por la Tragedia de 1994”, del 11 de febrero de 2004, disponible al menos hasta el 24 de octubre de 2006.

-Publicación de “Diario El Ciudadano & La Región”, tema “Más de 20 Imputados y Ningún Culpable”, del 3 de septiembre de 2004, disponible al menos hasta el 24 de octubre de 2006.

-Publicación de “Los Andes On Line”, tema “AMIA Absolvieron a Todos los Acusados”, del 24 de octubre de 2006.

¿Cuál es su opinión sobre la investigación que se ha llevado a cabo en esta causa?

La propaganda llevada a cabo para esa época, por la totalidad de los medios periodísticos, basados en la información falsa que brindaba el Juzgado y el Gobierno nacional y provincial de turno, hizo sin duda alguna que la mayoría de los periodistas formaran una opinión alejada a la realidad de lo que estaba sucediendo.

De todos modos hay que entender que el Gobierno de turno, del ex presidente Menem, sólo pretendía esconder y desviar la real investigación, ya que en realidad se omitió investigar la pista iraní, cuando para la fecha próxima al atentado se conocía sobre la participación de un grupo de personas de esa nacionalidad que habían ingresado al país y salido con documentos falsos. Posteriormente un arrepentido iraní, terminó por confesar en Francia cómo se había llevado a cabo el atentado; explicó que de ninguna manera participó de ninguna forma no sólo personal policial, sino cualquiera de otra nacionalidad. Ello por una cuestión de fanatismo, considerando al país extranjero como enemigo. En definitiva el arrepentido dio detalles de cómo un grupo llegó, adquirió la camioneta, dejaron al suicida y se retiraron antes de que explotara.

La SIDE contaba con información de que se produciría el atentado y se inició una causa en el Juzgado Federal de San Martín, por el tema de los pasaportes; luego de ocurrido el atentado se dieron cuenta de que no lo habían prevenido, es por eso que esa causa se cajoneó por años, hasta que finalmente en el juicio oral se ventiló. Por supuesto que cuento con pruebas de lo que digo.

Lo que nadie se atreve a decir, es la total verdad, y esa se refiere a que no existe conexión local. Lo que ocurre es que si lo dan por cierto, se quedan sin elementos para poder seguir explotando el tema. Es decir que no existió en el atentado ninguna persona que conociendo el fin hubiera participado ayudando o colaborando en los preparativos.

Pero como te digo, la verdad es dura y especialmente para todos aquellos (periodistas) que durante años usufructuaron los medios dando por cierta la existencia de una conexión local.

Hay que saber que la SIDE se hallaba dividida. Un sector conducido por Jaime Stuiso fue el que desde el principio dijo que la Policía no podía haber tenido participación, explicando con lujos de detalles los motivos y pruebas para llegar a esa conclusión. Es por ello que cuando el Juez con la anuencia del Gobierno arman la versión para culpar a los policías, los separan y le dan ingreso a otro sector denominado “Sala Patria”, que participó activamente en el pago a Tellendín. Hoy por ello se encuentran procesados y con futuro juicio oral, Anzorregui y otros miembros de la denominada “Sala Patria”. El Gobierno actual le devolvió la confianza a los de Stiuso y continúan investigando.

En definitiva no vende ni queda lindo decir que se equivocaron con la Policía, de manera que la mayoría de los autores cambiaron su versión original pero siempre mencionando que los policías involucrados resultaban corruptos por otros temas.

Siempre tenés que tener en cuenta la propaganda de ese momento, prolongada por espacio de dos años, tanto gráfica como televisiva en forma diaria; ello va causando un convencimiento en el lector. Autores como Levinas y Lanata entre otros, investigaron e informaron a su debido momento la verdad, pero te digo, quién quiere reconocer la equivocación hacia la Policía, hay que preguntarse quién gana algo con ello.

Se trata de una causa de más de seiscientos cuerpos y otros doscientos en legajos, ¿quién lee todo eso?, sólo el que resulta parte.

Un caso aparte es la relación de los familiares de las víctimas, agrupados en AMIA, DAIA, FAMILIARES y MEMORIA ACTIVA. Cada uno respondió a sus intereses. AMIA, DAIA y FAMILIARES fueron cómplices de la maniobra, ya que sabiendo de la misma aún hoy pretenden seguir insistiendo que existe una conexión local y que es la Policía. Nos debemos preguntar los motivos y se hallan en los intereses y que durante tanto tiempo le mintieron a sus seguidores, además de haber viajado representantes por todo el mundo, alojados en los mejores hoteles, etc. A manera de ejemplo, el gobierno de Menem le dio 250 millones al Banco Mayo dirigido por Beraja (titular de la AMIA) dinero que no pudieron justificar, terminando preso Beraja. En cambio MEMORIA ACTIVA se separó y denunció ante los organismos internacionales, logrando el objetivo y el reconocimiento del Estado argentino de haber actuado con negación de justicia.

Es largo el tema, pero los periodistas debían luchar contra toda esa propaganda y sólo podían contar la información que se les brindaba. Por ejemplo el Juzgado no publicó que el FBI en su informe luego de trabajar en la Argentina, decía que no era probable la participación policial en el atentado. ¿Qué hizo el juez? le cambió las hojas al informe y le puso que decía que Telleldín le había entregado la Trafic a la Policía. Cuando en el juicio oral se ventiló el verdadero informe se querían matar.

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